Durante el tiempo que segara las vidas de los hombres, sería imparable, un infinito camino de muerte.
Pero en el vuelo de los pájaros, los adivinos también divisaron su fin. Un guerrero de tal poder que la llama del demonio apagaría hasta no quedar nada.
Cuando tuvo que ocurrir esto, a la criatura infernal se le llamó Gran Guerra de Cielo y Tierra, pues su poder era infectar la mente de los hombres y hacer que las naciones se pelearan entre ellas.
Quince largos años hubieron de pasar hasta que aquel que pondría fin al terror apareció. Un chico, poco más que un niño, surgió de entre los países en guerra y combatió por igual a soldados de todos los bandos con una facilidad sobrenatural. Cada una de las partes de su cuerpo era tan fuerte como un dios.
La primera vez que apareció los dos ejércitos en contienda, creyendo que era un soldado enemigo, se retiraron pensando que habían perdido la batalla.
La segunda, ambas armadas dejaron de lado sus diferencias y trataron de matarlo juntos. Aunque aquel joven nunca arrebató una vida, los venció a todos.
La tercera vez que aquel misterioso chico se presentó en el campo de batalla, el ejército del Cielo y de la Tierra enfundaron sus espadas y regresaron a casa.
Y así terminó la guerra, pero no las tareas de aquel chico. Partió en un largo viaje para acabar con todas las batallas y extinguir por siempre el poder de ese demonio. Este largo periplo que ocuparía toda su vida y que haría que la gratitud de todos los pueblos fuera suya. Terminó un día en el que su cuerpo invencible apareció muerto en un camino solitario. Sin heridas. Sin Sangre. Tan solo el terror reflejado en sus ojos.
Antes, sin embargo, como si fuera consciente de la proximidad de su fin, legó a cada uno de sus hijos una parte de su fuerza, pues a cada uno le otorgó el poder de un miembro de su cuerpo.
A los hijos de este guerrero legendario se les reconoce hoy porque son las únicas doce personas sobre la tierra con los nombres del Zodiaco.
* * *
-¿Me estás escuchando, Tauro?- dijo Libra, mirando a su hermano por encima del hombro. Él también le daba la espalda, observando fijamente el camino que llevaba al pueblo.
-La verdad es que no. Me parece raro que Aries se retrase tanto.
-Tendrá más cartas hoy. Ven, mira, creo que hay una parte de las zanahorias que habrá que tirar.- Tauro se volvió y también miró a la huerta con un suspiro.
Los dos, subidos a aquel montículo de roca, mirando la austera plantación familiar con su modesta casa a la espalda formaban una campestre estampa, familiar y relajada.
Libra era alto y delgado, pero el trabajo había hecho del él un chico fuerte y musculoso para su constitución. A veces resultaba agrio e inquietante, pero se mostraba agradecido con Tauro y Aries por haberle acogido junto a ellos. Al igual que sus hermanos, poseía un rostro bello y los bucles dorados de su pelo caían con gracia sobre su frente.
En cualquier caso, si Libra era alto, Tauro lo era más. Y mucho más corpulento. También era mayor. Reservado e inseguro, el grandullón se paseaba por la villa con su musculazo torso desnudo, aunque nevara. Sin embargo para él era todo lo mismo, pues desde la pelvis hasta el cuello, quitando los brazos, era invulnerable. Era la herencia que él había recibido de Padre.
-¿Son muchas? Espero que no. Dieron mucho trabajo...
-Pues, del lado izquierdo, casi todas- contestó Libra, fastidiado ante el panorama.
-¿Y de la derecha?
-Las de la derecha no puedo verlas.
Era cierto. De los ojos que Padre le regaló a Libra sólo conservaba uno de ellos, el izquierdo, que era de color oscuro, mientras que el otro, atravesado por una ondulante cicatriz negra había adquirido el azul verdoso que compartía con sus hermanos.
Y de todos ellos, era el único que había perdido parte de su don.
Cuando pidió asilo a sus hermanos , tres años antes, ya lo había perdido. Ni Tauro ni Aries le preguntaron, aunque este último no pudo evitar burlarse de él. En cualquier caso, Aries se burlaba de todo el mundo. Todo el rato.
Aunque su vista aumentada había quedado reducida al un solo lado, Libra no ignoraba su otro ojo, aunque no le permitiera ver a través de algunas cosas, leer las intenciones de los demás en sus movimientos o entender cualquier idioma leyendo los labios.
Una vez hubieron revisado todas las pequeñas parcelas, ambos hermanos cargaron las herramientas sobre sus hombros e hicieron el camino de vuelta a casa mientras el sol se acercaba a la tierra.
Todavía sudorosos por el trabajo, tiraron los útiles al cobertizo, esperando poder olvidarse de ellos hasta mañana. Con un resoplido Tauro cerró las portezuelas mientras preguntaba si Aries había vuelto ya. Libra, que miraba a través de la pared le dio la negativa. Rodearon la casa en dirección a la puerta. Cuando Libra giró la llave y entornó la puerta lo suficiente oyó un chasquido a sus pies y notó una ligera brisa que entró en el edificio.
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-¿Cómo que no estoy? Sí estoy. Mírame. A tu derecha. Bueno, claro, supongo que no me ves porque ese es tu lado malo. Tu ángulo muerto. Si, muerto, como tu ojo derecho. Que penoso eres, para una cosa buena que te dan y tu vas y la pierdes. Si es que este mundo esta lleno de desagradecidos. Ay, ay, ay.
Aries, el más mordaz y sangrante de sus hermanos, no tenía que esforzarse por ser alguien especial. No solo era uno de los Doce, sino que entre ellos, también era distinto, pues solo era hermano por parte de padre. Él no era rubio y alto como sus hermanos, sino que una larga cabellera lisa y negra le cubría medio rostro, que quedaba a la altura del pecho de Libra, de su misma edad, aproximadamente.
De entre los dones que Padre regaló, Aries recibió las piernas, lo que le daba una portentosa velocidad y una infinita resistencia. Su patadas eran también conocidas en el lugar. Cuando alguien respondía a sus provocaciones, solía derribar paredes o hacer agujeros en el suelo con ellas como advertencia.
Y aún así se esforzaba por ser especial.
Libra actuó como si tampoco lo hubiera oído. Tras él Tauro también entró sin mirarles y saludó a Aries de forma automática y se dirigió directamente a la despensa para coger lo que fueran a cenar. Definitivamente, la técnica de vacío a Aries de Tauro estaba mucho más pulida, pues Libra no se había movido de donde estaba.
-¿Me sigues buscando, miope? Ya te lo he dicho, estoy aquí a tu derecha. ¿Te has vuelto sordo también?
-Cállate, Aries, o te meteré el pie en la boca y no te lo podrás sacar.
Fin del primer capítulo.
La semana que viene, en El segundo Despertar de Kamareni: Espada cortada; Comienza la persecución por el arma definitiva; se descubren sentimientos de venganza ¿Qué ocurre con los otros hermanos?

6 comentarios:
Awwwwssss :3
Me gusta, me gusta ^^ Aunque en lo que hablamos tú y yo aquella vez, tenías razón, va más de comic o anime que de historia. Aún así, me gusta, de momento.
Espero impaciente a que aparezca quien-tú-sabes-que-quiero-que-aparezca, que tengo curiosidad xDDD
UOOOOOOOOOOOOOOOOOH!!!
No esperaba este tipo de historia, n se me gusta. El padre de estos tres debia ser un sobrao de narices xd
Bueno de momento el unico que parece razonable es Tauro, los otros dos parecen muy teen no?
vas a poner los episodios cada jueves o cuando te da la gana, como con los principios de series?xd
@Marina
Pensabas que seria realista? je, tipico de ti xD
La verdad es que si pinso ponerlos cunado me dé por ahí, siempre en un rango semanal maomenos xD
Respecto a los personajes, si Tauro es más "razonable" que sus otros dos hermanos, pero Libra no es "teen", como tu dices, es solo que Aries es un pesao de cojones xDDD
@Saph:
Pues todavía no hemos entrao en la parte mas "comic" de la historia, sin embargo estoy intentando afrontarlo de la forma más literaria posible.
Respecto a "él" aparecera (aunque solo de oidas (nunca mejor dicho) mas pronto de lo que piensas. Ya te comente que se ha converrtido en una piza clave del desarrollo de la historia, asi que puedes esperar bastante de él xD
Tiene buena pinta, pese a los recuerdos que me trae de Saint Seiya XDDDDDDD
Espero bastante de esta historia y te animo a que sigas publicándola. Eso sí...si son 12 hermanos con 12 partes de cuerpo poderosas, una cada uno...no quiero malpensar, pero es jodido que salgan las cuentas si nos atenemos a miembros a la vista XDDDDD
@ LloydZelos:
No te preocupes, no hay porque malpensar esta todo bien planeado para que ninguno pueda mear mas lejos que sus hermanos, si es eso a lo que te refieres, aunque os aseguro que os van a sorprender muchos...
LOLAZO xDDDDDDDD
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