lunes, 1 de octubre de 2007

Capítulo III: Saga del futuro I

He aquí el tercer capítulo.

Espero que os guste.


Marco miró a su alrededor mientras corría a través de la explanada rocosa por la que había seguido a su acompañante, pero el vistazo confirmó que ya no se encontraba junto a él. La pesada armadura que retenía su voluntad también hacía algo más difícil la huida entre los gigantescos peñascos que surgían de la tierra. Correr era contraproducente. Encajó la parte de Nihil que sostenía en la vaina de su espalda y saltó de una piedra a otra mientras buscaba a su Marionetista con la mirada. Fuera donde se hubiera ocultado, lo había hecho a conciencia.

Oyó el resonar de pasos estruendosos y lejanos que se acercaban rápidamente. Demasiado.

Bueno...finalmente tendría que enfrentarse a ellos abiertamente. No sería difícil. Esperó un par de segundos a que Aries, con Tauro a la espalda, aterrizara sobre una roca cercana, quebrándola bajo sus pies. Fue entonces cuando los reconoció y se regodeó en la suerte de batirse contra dos de los Doce.
-Vaya...si son Aries Saltamontes y Tauro el Pétreo...qué gran honor el poder medir mi fuerza contra la vuestra.
-Hacer eso es inútil...tu fuerza y la mía no tienen comparación- respondió la brabuconería de Aries- Suelta ese fragmento de la espada y no saldrás herido.
-¿La quieres...?-la risa juvenil de Marco escapó de la armadura por unos instantes- Te la daré si eres capaz de evitar que te elimine de un golpe ¿de acuerdo?

Marco oyó como su armadura vibraba para que un susurro que le instaba a no usar a Nihil pudiera oírse, leve y fugaz.
Así que, aunque se hubiera ocultado, Marionetista seguía cerca. No solo eso, sino que sus hilos seguían unidos a la armadura. Eso era tranquilizador...aunque más lo era el hecho de que no tuviera ninguna necesidad de usar el arma para ganar en el juego que acababa de improvisar, lo que le hizo sonreír de nuevo.

-Pero...hermano...¿No lo ves? Su armadura es de Mithril, y envió a Libra al otro lado de la casa de un solo puñetazo...Tu no puedes con él...
-¿Y que propones, chico vaca? ¿Que vayas tu en mi lugar?- Tauro puso cara de circunstancias y arqueó las cejas. Su hermano, sorprendido por la iniciativa se quedó con la palabra en la boca y soltó una risotada forzada mientras pensaba algo ingenioso -¿Y qué se supone que le vas a hacer? ¿Ensartarle con los pezones...?

Tauro sacó dos dagas de debajo de la parte superior de la túnica, que, al llevarla abierta, le caía sobre las piernas y le tendió una de las hojas a Aries, que ya se marchaba sobreactuando una afrenta a su orgullo. No la aceptó, se situó en otra roca a observar el encuentro.

Tauro cruzó saltando algunos montículos hasta situarse en el mismo que Marco, que era lo suficientemente grande cómo para albergar una escaramuza. Escrutó a su oponente, buscando partes desprotegidas de la armadura donde apuñalarle, pero sólo encontró la pequeña rejilla que permitía ver a Hécate.

Se abalanzaron a la vez el uno sobre el otro; la mano derecha de Tauro avanzó directa hacia la cara de la brillante figura, pero un brazo recubierto de metal la detuvo a medio camino. El puño de Marco también quería los dientes de su rival, pero Tauro se agachó a tiempo para evitarlo. Marco, entonces, le propino entonces un rodillazo en el estómago, sin embargo fue lo mismo que no hacerle nada, aunque él ya lo sabía. Pero le daba igual, ya había ganado.
-He soportado tu primer ataque. Dame la espada.- dijo Tauro, aún doblado.
-Eso se lo decía a tu hermano. Además tú no serás capaz de aguantar el segundo.- Marco dobló el brazo de Tauro sobre su espalda, inmovilizándolo, aun sin llegar a romperle los huesos. Alzó el brazo con el que erró el golpe antes y golpeó la nuca del Pétreo con desanimada contundencia.

Antes de que la cara inexpresiva de éste se diera contra la roca, un proyectil llamado Aries chocaba contra la brillante armadura, haciendo saltar esquirlas plateadas por el aire, que aún sostenía palabras en recuerdo de la gentil mujer que trajo a Marco Hécate al mundo.

La pálida marca sobre la cabeza del murciélago se zarandeó de un lado a otro mientras el animal se debatía sobre cuestiones existenciales, hasta que finalmente echó a volar, pasando por encima del boquete arenoso de la pared.

Bajo la rama que dejaba atrás Libra sostenía a Nihil como un mandoble, sintiendo la fuerza del arma penetrando su piel y trepando por sus brazos. Ése era el poder que terminaría con aquel de los cabellos rojos, aquel que le robó la mitad de lo que era.

Sin embargo, Nihil no le ayudaría a encontrarle. De hecho, era imposible que Libra se encontrara con aquel hombre. Pero, desde hace dos años él tenía un plan. Consultar al que podía encontrar a cualquier persona por lejos que estuviera. Lo conocía desde hace tiempo, pero ni él ni casi nadie sabía donde se encontraba en ese momento, pues tenía la irritante tendencia de huir y esconderse. Aún así, tenía una pista por la que comenzar a buscar, pues durante mucho tiempo se mantuvo cerca de la familia; no de Tauro ni de Aries, ni siquiera de Libra...pero si de Cáncer. Él sería su próxima parada. No estaba lejos de la villa donde él estaba ahora. Lo único que debía hacer era no dejar rastro, aunque ni Aries ni Tauro eran buenos rastreadores. Le urgía alejarse, pues sí podrían peinar la zona rápido y no quería enfrentarse a ellos.

Ocultar a Nihil no era un problema, pues podía enfundarse en cualquier espacio, por pequeño que fuera. Así pues, la ocultó en una de sus uñas y comenzó su camino.

Fin del tercer capítulo.

La semana que viene en El segundo Despertar de Kamareni: Saga del futuro II; Algo empieza a fraguarse más allá de la imaginación de nuestros protagonistas...¿cuál es el alcance real de lo sucedido aquella noche en la villa de la infancia de un guerrero portentoso?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El capitulo de hoy DIOS me a encantado en serio, no se sobre tod verlo todo como Marco y como es la relacion entre Aries y Tauro se sale...l q me jode un poco s q no pillo del todo ls planes d Libra aunq claro n s sabe quien s ese "tipo cercano a la familia en l pasado"

Me encanta poder leer esto cuando t desconectas s como si todvia estuvieramos hablando d alguna manera.

SIGUE SCRIBIENDO PORFAVOOOOOOR!!

Anónimo dijo...

Hombre, por fin Aries hace algo útil XDDDDDDDDD

Muy buena la lucha, entre la pose a lo Taki de Tauro y los ingeniosos comentarios de Libra. De todas formas, no entiendo por qué alguien enfundado en una armadura de mitril necesita ser controlado...

Espero ansiosamente el capítulo siguiente.

PD: un solo fallo. Has repetido en una misma frase y demasiado seguida la palabra "aunque". Aunque no es para tanto teniendo en cuenta la magnitud de este capítulo ;)

Darkaran dijo...

Fallo corregido, ahora pone "sin embargo". Gracias por la observación LZ.

Es bueno que no entiendas lo de la armadura de Mithil y Marionetista, porque eso entra dentro de mis objetivos...Estoy bastante orgulloso del transfondo de tanto este personaje como de Marco Hécate...aunque tendreis que esperar un poco para enteraros de todo, pienso dosificar esa información bastante como para haceros pensar (ahora el reto es haceros pensar lo que yo quiero para daros u gran machetazo argumental final xD)

@Marina

Te quiero ^^

Anónimo dijo...

"Chico vaca"
Adoro a Aries, cada vez más, en serio xDDDDDDDD Es un pedazo de crack =P
Mmh... el capítulo, la verdad, me esperaba otra cosa, pero bueno... Está bien, buena descripción, pero me suelen aburrir las escenas de peleas, tanto en películas como en narrativa (supongo que es algo personal), salvo que esté en juego la vida de algún personaje que realmente sea muy importante para mí, para mentenerme en tensión xD (He aquí la razón por la cual en la guerra de LLDM todos los importantes están en peligro constante y además hay muchísimos diálogos de por medio y muchísimas más reflexiones y emociones de los personajes que golpes, realmente...). Resumiendo, upongo que me van más los diálogos y las escenas emotivas-reflexivas que las peleas. Y aunque Aries me caiga bien, aún no me ha cazado lo suficiente como para contener la respiración cuando lucha contra alguien y pensar: "¿Qué hará, qué hará? ¿Utilizará la estretegia que me imagino por lo bien que le conozco, o bien esta otra que parece mejor contra este enemigo y...? ¿Será moralmente capaz de atacar a muerte?" Creo que para pensar/sentir algo así debo conocer más al personaje, sus inteciones y forma de pensar... y esto me pasa en casi todas las historias (Bolinkedno sabe que soy incapaz de ir bien con su historia por eso, es todo peleas y peleas xD) Así que me ha aburrido algo. Lo siento ^^u

Darkaran dijo...

Pues es una pena...aunque tenía que ocurrir xD. El siguiente capitulo es radicalmente distinto en muchos aspectos, asi que teniendo en cuenta lo que me dices esperaré ansioso tu comentario.