El sol del crepúsculo entraba por las ridículamente grades ventanas del piso con tal fuerza que los colores la reflejaban de forma que deboraban las texturas sobre las que habitaban; la madera no era madera era tan solo marrón, el metal era solo gris, pero fuera como fuere, todo era rojo, liviano, líquido y artificial.
Tras los cristales, una masa gris, gris como la sangre, se revelaba como ciudad de fondo cuando las sombras, negras como nunca hubo antes, perfilaban las formas borrosas ocultas tras el blanco reflejo del vidrio.
Sobre el suelo del piso tan sólo había dos personas...no, dos cosas era lo que había. Una de ellas vestía un traje blanco y una corbata negra, combianando todo con unos exquisitos botines.
Frente él, la otra vestía un vestido rojo, intensificado por la luz de la que bebía.
-Resulta irónico, que sea aquí donde termine todo...en este instante, donde nada tiene matices, en un lugar entre el cielo y el suelo, en ningun sitio, realmente.
Sobresaltada, Red Dress se giró y miró a White Suit a los ojos.
-Tu...¿Quién eres?
-Eso es lo que vine a saber...es lo que anhelo tener...un alma, una identidad. Vida tras vida he perdido aquello que una vez tuve. Quizás seas tú quien me devuelva lo que yo me encargué de perder.
-Es cierto que no he llegado aquí por mis propios medios. Todo el esfuerzo, el sacrificio ha sido siempre de otros. Yo no soy la maquina que me hizo llegar hasta aqui, hasta el medio camino hasta lo más alto, soy tan solo el interruptor que la activa. He hecho cosas peores que las que te han llevado hasta este piso hoy.
-¿Peor que arrebatar la vida por voluntad de otros?
-Así es.-La mujer bajó la cabeza, aparentemente avergonzada. -Visto ahora en perspectiva, no mereció la pena si solo iba a llegar hasta aquí.
-Piensa que no estoy a las órdenes de nadie. Piensa que estoy a las órdenes de Dios.
-Eso querria decir que Dios ya me ha juzgado.
En aquel momento White Suit tomó las palabras que no eran suyas y su papale de mensajero quedó cumplido...era ahora cuando el rojo definitivo teñiría el suelo, absorvería la luz que inundaba la estancia y una de las cosas de aquella habitación sería deborada por las sombras como la masa gris tras el vidrio al caer la noche.
White Suit encontró su pasado entonces y comprendió que el pasado de Red Dress era el suyo, su futuro.
White Suit encontró su pasado entonces y comprendió que el pasado de Red Dress era el suyo, su futuro.
White Suit encontró su pasado entonces y comprendió que el pasado de Red Dress era el suyo, su futuro.
White Suit encontró su pasado entonces y comprendió que el pasado de Red Dress era el suyo, su futuro.
Fue por eso que cuando decidió recorrer su propio camino, éste termino bañado en el rojo atardecer con una frase:
"Eso querria decir que Dios ya me ha juzgado."

3 comentarios:
La verdad es que, pese a no haber entendido del todo el relato (me ha parecido que los protagonistas eran dos vampiros o algo por el estio), sí he comprendido el mensaje y me gusta. Es muy enrevesado, pero me gustan las paranoias XD
¿De dónde vienen los nombres de los protagonistas, por cierto? ¿Y ese logo?
No has entendido nada. Es una trilogia de relatos cortos. Solo entederas el primero cuando leas el ultimo.
El nombre que he usado para los protagonistas viene de la ropa que visten, un traje blanco con botines y un vestido rojo.
Ah, en ese caso es absolutamente normal que no lo haya entendido XDDDDDDDDDDD
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